Somos conscientes
que
el niño y la niña,
desde que nacen, deben tener, no sólo el
amor
de sus padres y de quienes los acompañan, sino también un
espacio ameno y estimulante en vivencias y experiencias para
optimizar y desarrollar todas sus potencialidades.
representa un esfuerzo por rescatar la
verdadera
dimensión de una de las actividades más importantes en la
vida del niño y la niña:
el juego.
El encuentro con el juego facilita vivir plenamente su
cuerpo, favorecer la
expresión de sus
sentimientos,
posibilitar el
despliegue de todas sus capacidades y potencial
para ayudar así a
construir positivamente su personalidad.
